Las agencias de seguridad pública hoy se encuentran en una coyuntura crítica. Todas se enfrentan a desafíos crecientes relacionados con la complejidad del crimen en el siglo XXI. Al mismo tiempo, deben restablecer la confianza pública en la vigilancia. Con a trasladar los fondos de los presupuestos de las agencias a otros servicios especializados, estas crisis están afectando al núcleo del servicio de policía. De hecho, la policía se enfrenta a una serie de desafíos y presiones existenciales.

Los objetivos centrales de las agencias de seguridad pública (proteger a las comunidades que atienden, mantener la seguridad y el orden público, resolver delitos y llevar a los criminales ante la justicia en los tribunales) están siendo afectados a medida que luchan por encontrar inteligencia información clave del crecimiento exponencial en la variedad de fuentes digitales.

Las agencias se encuentran en diferentes niveles de madurez digital. Al contrario de la idea popular, muchas agencias policiales no trabajan como el drama criminal de televisión “CSI”. Para muchas agencias, las operaciones y el flujo de trabajo del día a día siguen siendo en gran medida manuales, sin conexión e incluso arcaicos.

El nuevo crimen digital online, los problemas para confiar en la información digital debido al aumento de desinformación y un “techlash”(Rechazo a las tecnologías) creciente contra las soluciones tecnológicas de última generación como la inteligencia artificial (IA) y el reconocimiento facial complican aún más esta situación. Y para complicar aún más las cosas, llegó el COVID-19.

Si bien el momento actual es un momento fundamentalmente desafiante para la policía, también presenta una oportunidad para reinventar, reimaginar un nuevo marco del servicio de policía digital. Y este proceso debe comenzar con una serie de preguntas difíciles:

  • ¿Cómo debería ser el servicio de policía en 2025?
  • ¿Cómo pueden las agencias de seguridad pública demostrar mejor su valor a la comunidad?
  • ¿Cómo pueden también mostrar el ROI (Return of Investment-Retorno de la inversión) que la inversión en tecnología ofrece a las comunidades?
  • ¿Cómo se puede convertir un nubarrón convergente de desafíos en una constelación de oportunidades?
  • ¿Qué se necesita AHORA para comenzar a cumplir esa visión?

Entonces, ¿cómo DEBERÍA ser el servicio de policía en 2025?

La policía debe ser ética, confiable, transparente e inclusiva. Las tecnologías operativas centrales, deben estar cada vez más integradas con inteligencia artificial y machine learning (ML), deben generar confianza digital. Para hacerlo, el flujo de trabajo debe ser auditable y rastreable para garantizar que se implemente de manera ética. Y tiene que ser absolutamente seguro. Las investigaciones policiales en 2025 deberán basarse en pruebas, en datos y estar comprometidas con la administración equitativa de la justicia.

Con la adopción generalizada de lo que el IDC (International Data Corporation-Corporacion Internacional de Datos) llama los “aceleradores de innovación”, es decir, bots, drones, redes sociales, realidad aumentada y realidad virtual (AR/VR), dispositivos portátiles e Internet de las cosas (IoT), ha quedado muy claro que las agencias de seguridad pública deben aprovechar las capacidades avanzadas para dar sentido a un panorama de activos de información digitales en constante evolución.

Para gestionar esta avalancha de datos, el servicio de policía en 2025 necesitará aprovechar las plataformas de inteligencia digital y la infraestructura central de última generación: plataformas ágiles, receptivas y escalables que brindan detección, procesamiento y uso compartido en tiempo real y en vivo de grandes franjas de datos. Las plataformas de inteligencia digital deberán integrar conjuntos de datos heterogéneos con sistemas, servicios y capacidades internos.

Básicamente, las soluciones de plataforma de inteligencia digital se están implementando cada vez más para renovar los sistemas incompletos y los flujos de trabajo anticuados. La adopción de tecnología disruptiva debería aumentar el conocimiento en todas las situaciones, permitiendo a las agencias conectar los puntos de interés más rápido.

La conectividad generalizada de los dispositivos de IoT, la creación de contenido en las redes sociales y la alimentación de datos en tiempo real en los dispositivos móviles transformarán aún más las investigaciones de los crímenes y la necesidad de gestionar el intercambio seguro de información entre jurisdicciones. A su vez, esto conducirá a modelos y métodos de recopilación de inteligencia más descentralizados, pero unificables. Las agencias de seguridad pública se encuentran en una era de intensa disrupción digital, transformación y digitalización.

¿Qué deberían hacer las agencias HOY para hacer realidad esta visión?

Primero, tener un conocimiento básico muy claro de sus capacidades digitales. Priorizar los casos de uso críticos para su agencia y región. Comprender cómo las plataformas de inteligencia digital unifican de manera convincente fuentes de datos dispares, lo que permite a las agencias pasar más rápidamente de la información a los indicios.

Concentrarse en multiplicadores de fuerza como la inteligencia artificial y el análisis anticipatorio. Comprender los factores clave para una implementación exitosa. Por último, prestar atención a su gente. Como gran parte de la fuerza laboral post pandemia, el personal de seguridad pública deberá volver a capacitarse para un mundo cambiado.

El IDC ha escrito un documento técnico que explora en profundidad el servicio de policía 2025. Haga click aquí para descargar.

Alison Brooks, Doctora, es vicepresidenta de investigación, ciudades inteligentes y comunidades: seguridad pública. La Dra. Brooks se especializa en investigaciones relacionadas con la seguridad pública para el programa global de Estrategias de Ciudades Inteligentes en el IDC. La Dra. Brooks ha ocupado varios puestos en el IDC durante los últimos 15 años, principalmente enfocados en la adopción de tecnologías de seguridad pública.

La investigación de la Dra. Brooks se centra en la transformación digital de la seguridad pública dentro de las ciudades inteligentes. La investigación explorará la gestión de pruebas digitales, prestación de un servicio de policía basado en inteligencia, centros de delitos en tiempo real, visualización y soluciones avanzadas de análisis con analítica, así como soluciones móviles de lucha contra el crimen.

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