La seguridad fronteriza siempre ha sido complicada cuando se relaciona con los 28 países que comprenden la Unión Europea (UE). El conflicto entre la visión y la necesidad es el centro del debate en curso.

La visión que tiene la UE del libre movimiento de las personas, bienes, servicios y capitales entre los países simplemente no coincide con la necesidad que tienen esos mismos países de manejar la migración y mantener la seguridad interna. La crisis de migración y refugiados europea ha agravado las cosas, “…decenas de miles de personas llegan a Europa por tierra y mar, huyendo del conflicto, la pobreza y los desastres del Oriente Medio y África”.

Se espera que el número de personas que cruzan las fronteras europeas llegue a 887 millones para 2025 (Informe de la Comisión Europea 2016), y las amenazas tales como permanencias ilegales, terrorismo y crimen organizado solo empeorarán los desafíos fronterizos. Los criminales se han dado cuenta, y regularmente explotan este escenario aprovechando que las fronteras están sumidas en el procesamiento de la sobrecarga y las ineficiencias administrativas para proteger efectivamente.

El resultado es que los terroristas transnacionales y los miembros del crimen organizado cruzan ilegalmente las fronteras para llevar a cabo tráfico humano y de drogas, lavado de dinero e importación de bienes falsificados o inseguros. Con frecuencia estos crímenes son facilitados por tecnologías tales como dispositivos móviles, Internet, redes sociales, en incluso, aplicaciones encriptadas.

La autoridades de control fronterizo han tenido que repensar sus estrategias para poder adelantarse a las tácticas digitales de los criminales. “…el control fronterizo ha evolucionado, de la protección “estrecha” del territorio por parte de la guardia fronteriza, a un complejo proceso de alta tecnología… …y a un concepto más amplio de la seguridad fronterizacon gestión de datos a gran escala en el ciberespacio”.

Con esta nueva perspectiva llega un horizonte digital que requiere gestión y análisis de datos a gran escala, adecuados para reaccionar ante los peligros de un submundo criminal conectado.

En el perímetro de este alocado ámbito de la tecnología, las agencias fronterizas tienen la tarea de clasificar e identificar rápidamente a los criminales entre la multitud. Para lograrlo, especialmente cuando la actividad pico impacta negativamente el éxito, se han introducido soluciones digitales para escalar, automatizar y acelerar los procedimientos fronterizos.

Algunos países europeos han adoptado innovadoras iniciativas de seguridad fronteriza, como “Fronteras inteligentes” con sistemas de control de fronteras automatizados (ABC), biometría para verificación de identidad y vigilancia asistida por satélites. Aunque las herramientas como ABC pueden ser útiles, desafortunadamente, hasta que la adopción mejore, estas soluciones no tendrán impacto en los escenarios de hoy en día, como el influjo de migrantes “irregulares” desde regiones vecinas a la Unión Europea.

Por último, pero quizás lo más importante, las tecnologías emergentes de seguridad fronteriza efectivas tienden a ser recibidas irreflexivamente por las sociedades. La controversia reside en el punto de intersección entre la tecnología de seguridad fronteriza efectiva y las crecientes brechas entre la tecnología, los ciudadanos y la política.

Las agencias fronterizas que aprovechan la seguridad digital de vanguardia deben incorporar en la ecuación la necesidad de salvaguardar los derechos a la privacidad de las personas, a la vez que proteger el bienestar común. Además, estas agencias enfrentan otros desafíos, como las estrictas limitaciones al uso de datos, que restringen cierto acceso a las bases de datos de control fronterizo.

La conclusión puede parecer que hay que resignarse a aceptar que la UE y la seguridad fronteriza continuará siendo una dinámica desafiante. El enfoque diverso a la migración en Europa, desde la promoción de fronteras abiertas, hasta las restricciones a la inmigración ilegal, de cualquier forma que la ley lo permita, se ha convertido, como en muchos países del mundo, en una realidad inevitable que debe ser abordada.

Y a medida que estos crímenes fronterizos continúan avanzando en cuanto al nivel de sofisticación, en los años venideros la tecnología continuará estando en el centro del debate relacionado con seguridad fronteriza.

Share this post