La crisis de salud global ha obligado a los organismos de seguridad pública a ajustar la forma en que manejan las investigaciones criminales. Para ayudar al personal de dichos organismos durante este difícil período, elaboraremos una serie de blogs que se centran en cómo éstos pueden emplear la tecnología como un multiplicador de fuerza para continuar protegiendo a las comunidades incluso cuando los miembros de sus equipos se ven obligados a trabajar a distancia.

En este blog, presentaremos un panorama general de cómo la pandemia ha influido en las tendencias mundiales de las actividades delictivas, de cómo las fuerzas policiales están adaptándose a medida que cambian las prioridades y de lo que los organismos pueden hacer para dar respaldo a los miembros de equipos que pueden estar asumiendo papeles distintos y trabajando a distancia.

Los blogs futuros de esta serie profundizarán en las soluciones específicas para mantener a las comunidades seguras durante estos tiempos desafiantes.

Los cambios en el escenario delictivo

La pandemia de la COVID-19 ha afectado a los organismos de seguridad pública de todo el mundo de varias maneras. He aquí algunas de las tendencias clave que han tenido impacto en las fuerzas policiales:

Ha disminuido la delincuencia callejera: de forma generalizada, los organismos policiales han informado sobre una reducción significativa en los delitos callejeros a raíz de la orden de permanecer en casa. El mayor desafío para las fuerzas de seguridad pública ha sido cómo aplicar las normas de distanciamiento social. Si bien muchas ciudades han establecido multas para aquellos que no permanecen en casa, muchos organismos de seguridad pública se han mostrado renuentes a imponer citaciones a ciudadanos individuales, optando por centrarse en organizaciones más grandes, como empresas e iglesias que se niegan a cumplir las normas. Se han utilizado drones e incluso aeronaves para aplicar las normas de distanciamiento social en parques y otras zonas en las que se producen aglomeraciones públicas.

Ha aumentado la violencia doméstica: las órdenes de permanecer en casa y la falta de recursos para responder a llamadas de auxilio han dado como resultado un aumento en la violencia doméstica en todo el mundo. En las dos últimas semanas, Nueva York ha experimentado un aumento del 15 % en las denuncias de violencia doméstica, mientras que en Alemania este aumento ha sido del 10 % y en Francia ha sido del 32 %.

Han aumentado los delitos cibernéticos: están creciendo las preocupaciones sobre cómo enfrentar el fraude, las estafas y la piratería informática en el contexto de la pandemia.

Han aumentado los delitos contra los niños: como hay más niños que se quedan en casa y utilizan Internet, los delitos contra los niños están aumentando.

Los delitos de bajo nivel no constituyen una prioridad: enjuiciar y responder a los delitos menores y no violentos ha dejado de ser una prioridad. Las mayores reducciones han sido en los delitos de bajo nivel (tráfico, narcóticos y pequeños hurtos), a raíz de la suspensión de la aplicación de las leyes. El robo de vehículos es el único tipo de delito que ha aumentado desde la irrupción de la crisis de la COVID-19.

Las investigaciones se han retrasado: la reasignación de detectives al servicio de patrulla y el aumento en el número de agentes de la ley que se han visto obligados a ponerse en cuarentena ha provocado retrasos en las investigaciones.

Las cárceles han enfrentado desafíos: las instalaciones penitenciarias están luchando por contener brotes del virus y necesitarán enfrentar las potenciales implicaciones de la liberación anticipada de algunos reclusos.

Priorización del trabajo desde casa

A medida que más miembros del personal y agentes de la ley han tenido que trabajar desde casa u otras ubicaciones remotas, las agencias han cambiado sus prioridades.

Reducción en los flujos de trabajo: la nueva realidad del trabajo es que se han reducido los flujos de trabajo diarios para aproximadamente el 50 % de los agentes de la ley.

El acceso a los sistemas es un problema: el distanciamiento social ha creado un gran desafío para los agentes de la ley que necesitan tener acceso a sistemas internos para poder trabajar.

Estado de los casos y comunicaciones: como los examinadores forenses están trabajando por turnos de rotación en el laboratorio o en sus hogares, hay algunas preocupaciones relacionadas con el manejo eficaz de las pruebas digitales, el monitoreo y seguimiento del estado de los casos, y la efectiva colaboración y comunicación con otros miembros del equipo.

Han aumentado las denuncias de delitos en línea: a raíz de los cambios en las prioridades, la falta de personal y los requisitos de distanciamiento, más agencias están animando a los ciudadanos a utilizar la denuncia de delitos en línea.

Seis pasos para una transición fluida

Contar con un plan de acción es esencial para que los equipos realicen una transición exitosa a un ambiente de trabajo remoto. He aquí seis pasos sencillos que los gerentes de agencias pueden adoptar para garantizar una transición fluida:

  • Evalúe los flujos de trabajo y las capacidades. ¿Cuáles son los conjuntos de habilidades actuales de su personal? ¿Qué capacitaciones podría necesitar su personal para trabajar mejor de manera remota? ¿Cuál es su disponibilidad para el desarrollo de habilidades y el aprendizaje?
  • Determine el número de personas que trabajan de manera remota. ¿Cuál es el porcentaje de miembros del personal que trabajan de manera remota y necesitarán tener acceso a los sistemas de sus oficinas? ¿Cómo puede usted proporcionar acceso y garantizar, al mismo tiempo, la seguridad y el cumplimiento?

  • Mida el impacto en los casos atrasados. ¿Qué impacto tendrán los miembros del personal que trabajan de manera remota en las investigaciones y en los retrasos en el análisis de dispositivos? ¿Vale la pena subcontratar laboratorios secundarios?

  • Identifique los cambios en los tipos de delitos. ¿Cómo han cambiado los delitos durante esta crisis y cómo esto afectará la respuesta y los requisitos de inteligencia digital de su agencia?

  • Adopte una gestión del cambio. ¿Cómo puede usted prepararse mejor y dar respaldo a los miembros individuales del equipo para el trabajo remoto? ¿Dispone de los procesos adecuados? ¿Los miembros del equipo cuentan con las herramientas tecnológicas y la capacitación adecuadas para realizar su trabajo? ¿Es necesario reasignar recursos humanos y/o recursos presupuestarios para garantizar el éxito?

  • Vuelva a evaluar todo constantemente. El cambio es constante, por lo que usted debe volver a evaluar su plan semanalmente para garantizar un desempeño adecuado, mantener su agilidad y capacidad de cambiar rápidamente si las condiciones se modifican, y adaptarse a medida que avanza.

El lado positivo del despliegue remoto

Pasar a trabajar desde casa proporciona a los examinadores la oportunidad de eliminar los retrasos y adquirir nuevas habilidades.

Examinadores que trabajan en turnos de rotación: en muchas áreas, los examinadores van al laboratorio una o dos veces por semana, en turnos. Pueden ejecutar extracciones en el laboratorio y, a continuación, realizar el análisis desde casa.

Cellebrite ofrece varias opciones de licencia para ayudar a sus clientes a operar con más eficiencia. Para obtener información detallada sobre las opciones de licencia, lea el blog sobre las opciones de Licencia remota o comuníquese directamente con el personal de soporte.

Ha aumentado el desarrollo de habilidades: muchos agentes de la ley han aprovechado la obligación de trabajar desde casa como una oportunidad para aprender nuevas habilidades. La inscripción en cursos en línea ha aumentado a medida que los miembros de la comunidad de inteligencia digital tratan de obtener certificaciones y habilidades más profundas que les permitan estar mejor preparados al momento de regresar a la oficina.

Ahora es el momento de que los gerentes de agencias promuevan la capacitación, para que sus equipos puedan prepararse mejor para el futuro, cuando la crisis se supere y los equipos vuelvan a la oficina para reiniciar operaciones más centralizadas.

El camino por delante

Las agencias deben realizar una transición a un nuevo modo de operación para tener éxito en este período de transición. El cambio debe evaluarse a nivel táctico, operacional y estratégico, para garantizar que lo que usted despliegue hoy le brinde aún más beneficios en el futuro. Aprovechar este momento de disrupción para reequipar y capacitar al personal permitirá que su organización se encuentre en una mejor posición para volver a iniciar las operaciones una vez terminada la crisis.

Los blogs futuros de esta serie ofrecerán un análisis más detallado de cada una de estas áreas estratégicas y de cómo la tecnología digital está evolucionando para responder a la crisis actual, preparando al mismo tiempo a los organismos de seguridad pública para los desafíos del futuro.

 

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